En una estancia de La Pampa argentina, un colectivo artístico del Cono Sur ha querido dar un toque estético al agro y, al mismo tiempo, tender un puente hacia el mundo rural con su Proyecto Rebaño, el cual consiste en esquilar ovejas con diseño.
La esquila es manual, con lo cual el trabajo de recortarles la lana formando distintos patterns es claramente artesanal. Los diseños que se le aplican a los animales son decididos por la misma gente del pueblo. La esquila es una práctica rural de tiempos inmemoriales y en el Proyecto Rebaño, se vuelve una práctica estética y comunicativa.
Dice el dueño de la estancia que muchos productores y trabajadores rurales están perdiendo la capacidad de ver el arte de lo que hacen, y que por medir todo en términos económicos en el campo se fue perdiendo la calidad de vida. Al parecer, no ha sido la indiferencia, como pudiera suponerse, sino la implicación de los trabajadores del lugar en la obra de arte lo que está generando este tipo de actuaciones vanguardistas. Ambos ejemplos son nuevas ramas del árbol del land-art, o arte de la tierra, una de las variaciones del arte conceptual y los happenings de los 60, que germinaron sobre todo en Estados Unidos.


